Sarah McLachlan - Angel [Video Oficial]
Es altamente seductor para nuestro ego cuando luego de predicar o realizar un evento en el que fuimos efectivos, cosechamos los aplausos o las felicitaciones de las personas que fueron afectadas positivamente. El peligro es cuando nuestro ministerio comienza a tomar tal magnitud que nos coloca en un sitial inalcanzable donde nadie jamás volverá a atreverse a criticarnos o a disentir, porque somos “los siervos de Dios” con el teléfono rojo del cielo, recibiendo órdenes directas del Padre que son incuestionables para el resto y no están sujetas a ningún tipo de debate o discusión, ni siquiera por nuestro entorno mas íntimo, (que a estas alturas, posiblemente sean nuestros empleados y no estén dispuestos a poner sus puestos de trabajo en peligro).
Lo realmente trágico es que la soberbia está a un escalón de la autoridad, y en ocasiones los líderes suelen transformarse en personas intransigentes que ya no está dispuestos a escuchar los consejos de nadie.
Muchas personas cuando piensan en el liderazgo, erróneamente piensan en términos de poder. Voltaire supo decir: “La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano”.
Recuerdo que hace muchos años salió a la luz pública la doble moral de un popular predicador y resultó que la mayoría de sus colaboradores y empleados lo sabían desde hacía años. Cuando un periodista le preguntó a su asistente personal acerca del porqué de su silencio cómplice, sonrió a cámara y respondió: “Es que nadie quería matar a la gallina de los huevos de oro”; en otras palabras, todos sabían del pecado de su líder pero el conflicto de intereses y la necesidad de cobrar el salario fueron la mezcla exacta para permanecer callados. Para muchos es muy fácil ser un Natán que señala con el dedo al adúltero David, siempre y cuando no pertenezca a su plantel de empleados y luego pueda salir del palacio a continuar con su vida sin grandes contratiempos.
En otras ocasiones no se trata necesariamente de pecados ocultos a los que haya que denunciar, pero el líder comienza a manejarse con una impunidad similar a la de algunos dictadores que han aparecido a lo largo de la historia en nuestros países latinos, solo que en vez de la nación, manejan su ministerio totalmente a su capricho y antojo, sin rendir cuentas absolutamente a nadie, ya que nadie puede estar por encima del apóstol.
Y si otros apóstoles colegas quisieran intervenir de algún modo, se resuelve de manera expeditiva subiendo al nivel de “obispo” que comparado con el catolicismo es casi una posición papal donde accede a la infalibilidad en todo lo que haga o diga y sus decisiones son incuestionables para cualquier otro mortal.
Es obvio que creo en la sujeción pastoral y estoy convencido que no hay otra manera de crecer saludablemente en todos los órdenes de la vida espiritual si no es bajo autoridad. Pero una cosa es la autoridad espiritual delegada por el Señor, a quienes respetamos y honramos y otra muy distinta cuando esa autoridad linda con la manipulación o la soberbia que emerge de la vanidad.
Por cierto, el término “vanidad” aparece 75 veces en la Biblia. Su uso es mayoritario en el libro de Eclesiastés (28 veces), siguiendo los Salmos (10 veces). Otros libros como Isaías y Jeremías empatan con 8 registros de esta palabra. En los Salmos, “vanidad” se usa como un adjetivo de la naturaleza humana; pasajera, mortal, perecedera y débil.
Me viene a la mente la escena final de la película “El abogado del diablo” con Al Pacino, quien interpreta al mismo Lucifer. Cuando parece que su víctima ha logrado escapar de sus tentaciones, el se las ingenia para volverlo a seducir, y mirando a cámara dice con una sonrisa y un guiño de ojos:“Vanidad…definitivamente mi pecado favorito”.
¿Es el amor un arte? En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. ¿O es el amor una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno "tropieza" si tiene suerte?
Todos están sedientos de amor; ven innumerables películas basadas en historias de amor felices y desgraciadas, escuchan centenares de canciones triviales que hablan del amor, y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.
Esa peculiar actitud se debe a varios factores que, individualmente o combinados, tienden a sustentarla. Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos de amor.
Para alcanzar ese objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, utilizado en especial por los hombres, es tener éxito, ser tan poderoso y rico como lo permita el margen social de la propia posición. Otro, usado particularmente por las mujeres, consiste en ser atractivas por medio del cuidado del cuerpo, la ropa, etc. Existen otras formas de hacerse atractivo, que utilizan tanto los hombres como las mujeres, dependiendo de lo que el ambiente social valore más en ese momento y lugar. Muchas de las formas de hacerse querer son iguales a las que se utilizan para alcanzar el éxito, para "ganar amigos e influir sobre la gente".
En realidad, lo que para la mayoría de la gente de nuestra cultura equivale a digno de ser amado es, en esencia, una mezcla de popularidad y sex-appeal.
La segunda premisa que sustenta la actitud de que no hay nada que aprender sobre el amor, es la suposición de que el problema del amor es el de un objeto y no de una facultad. La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto apropiado para amar -o para ser amado por él-. En las últimas generaciones el concepto de amor romántico se ha hecho casi universal en el mundo occidental. En los Estados Unidos de Norteamérica, si bien no faltan consideraciones de índole convencional, la mayoría de la gente aspira a encontrar un "amor romántico", a tener una experiencia personal del amor que lleve luego al matrimonio. Ese nuevo concepto de la libertad en el amor debe haber acrecentado enormemente la importancia del objeto frente a la de la función.
Hay en la cultura contemporánea otro rasgo característico, estrechamente vinculado con ese factor. Toda nuestra cultura está basada en el deseo de comprar, en la idea de un intercambio mutuamente favorable. La felicidad del hombre moderno consiste en la excitación de contemplar las vidrieras de los negocios, y en comprar todo lo que pueda, ya sea al contado o a plazos. El hombre (o la mujer) considera a la gente en una forma similar. Una mujer o un hombre atractivos son los premios que se quiere conseguir. "Atractivo" significa habitualmente un buen conjunto de cualidades que son populares y por las cuales hay demanda en el mercado de la personalidad. Las características específicas que hacen atractiva a una persona dependen de la moda de la época, tanto física como mentalmente.
De cualquier manera, la sensación de enamorarse sólo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de intercambio. Quiero hacer un buen negocio; el objeto debe ser deseable desde el punto de vista de su valor social y al mismo tiempo, debo resultarle deseable, teniendo en cuenta mis valores y potencialidades manifiestas y ocultas. De ese modo, dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado, dentro de los límites impuestos por sus propios valores de intercambio. En una cultura en la que prevalece la orientación mercantil y en la que el éxito material constituye el valor predominante- no hay en realidad motivos para sorprenderse de que las relaciones amorosas humanas sigan el mismo esquema de intercambio que gobierna el mercado de bienes y de trabajo.
El tercer error que lleva a suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, radica en la confusión entre la experiencia inicial del "enamorarse" y la situación permanente de estar enamorado o, mejor dicho de "permanecer" enamorado. Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer de pronto la barrera que las separa y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida. Y resulta aún más maravilloso y milagroso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin amor.
Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina o inicia con la atracción sexual y su consumación. Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial. No obstante, al comienzo no saben todo esto; en realidad, consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar "locos" el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.
Esa actitud -que no hay nada más fácil que amar- sigue siendo la idea prevaleciente sobre el amor, a pesar de las abrumadoras pruebas de lo contrario. Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor. Si ello ocurriera con cualquier otra actividad, la gente estaría ansiosa por conocer los motivos del fracaso y por corregir sus errores o renunciaría a la actividad. Puesto que lo último es imposible en el caso del amor, sólo parece haber una forma adecuada de superar el fracaso del amor, y es examinar las causas de tal fracaso y estudiar el significado del amor.El primer paso a dar es tomar conciencia de que el amor es un arte como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingenieríA
¿Cuáles son los pasos necesarios para aprender cualquier arte? El proceso de aprender un arte puede dividirse convenientemente en dos parte: una, el dominio de la teoría; la otra, el dominio de la práctica. Si quiero aprender el arte de la medicina, primero debo conocer los hechos relativos al cuerpo humano y a las diversas enfermedades.
Una vez adquirido todo ese conocimiento teórico, aún no soy en modo alguno competente en el arte de la medicina. Sólo llegaré a dominarlo después de mucha práctica, hasta que eventualmente los resultados de mi conocimiento teórico y los de mi práctica se fundan en uno, mi intuición, que es la esencia del dominio de cualquier arte. Pero aparte del aprendizaje de la teoría y la práctica, un tercer factor es necesario para llegar a dominar cualquier arte el dominio de ese arte debe ser un asunto de fundamental importancia, nada en el mundo debe ser más importante que el arte. Esto es válido para la música, la medicina, la carpintería y el amor. Y quizás radique ahí el motivo de que la gente de nuestra cultura, a pesar de sus evidentes fracasos, sólo en tan contadas ocasiones trata de aprender ese arte. No obstante el profundo anhelo de amor, casi todo lo demás tiene más importancia que el amor: éxito, prestigio, dinero, poder; dedicamos casi toda nuestra energía a descubrir la forma de alcanzar esos objetivos, y muy poca a aprender el arte del amor
¿Sucede acaso que sólo se consideran dignas de ser aprendidas las cosas que pueden proporcionarnos dinero o prestigio, y que el amor, que "sólo" beneficia al alma, pero que no proporciona ventajas en el sentido moderno, sea un lujo por el cual no tenemos derecho a gastar muchas energías?
Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina o inicia con la atracción sexual y su consumación. Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial. No obstante, al comienzo no saben todo esto; en realidad, consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar "locos" el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.

Las personas que viven solas contra su voluntad deben huir de una vida rutinaria, desconfiar de la autocompasión y ser receptivos a las experiencias nuevas
Para sorpresa de los jóvenes y adolescentes de hoy, en la generación de sus abuelos, incluso la de sus padres, las personas solteras o las que no vivían en pareja eran vistas por la sociedad como unos seres que, por una serie de razones, habían tenido mala suerte en la vida y no habían conseguido casarse. Esta situación les hacía vivir siempre "bajo sospecha" en su propia casa, ante los amigos, en el trabajo, etc. No hace tanto tiempo que el matrimonio era el estado civil más común y los que se salían de esta norma eran tachados, de forma despectiva, como "solterones" y "solteronas".
De los calificativos despectivos como "solterones y solteronas",se ha pasado a términos más neutros, incluso de moda, como "single"
La etimología de la propia palabra ya descubre el matiz negativo. "Soltería" proviene de un término latino que significa "solitario", "desamparado", conceptos que poco tienen que ver con los nuevos vocablos, más neutros, incluso "glamourosos", que se utilizan en la actualidad para referirse a quienes no desean pasar por el Matrimonio o el Juzgado y vivir en compañía:Estos son los "impares" o "singles".
Esta opción, cada vez más valorada y apreciada por las nuevas generaciones de nuestro país, está vinculada a los nuevos hábitos de vida. Según algunos estudios, la mayoria de los jovenes Adultos entre 30 y 45 años disponen de ingresos significativamente superiores al resto de individuos del mismo tramo de edad, tienen más dinero y gastan más en Arte,cultura, viajes, lectura, espectáculos...etc.
La sociedad actual, lejos de asociar a los solteros con personas aburridas y carentes de motivaciones, los observa como afortunados que generalmente no se privan de nada, que viven a "todo trapo" y no cesan de hacer planes. Un claro ejemplo es el protagonizado por las mujeres solteras, con una independencia económica creciente que no condiciona su vinculación a otra persona.
Aparte de las consideraciones sociológicas y psicológicas, lo más importante es determinar la actitud y el grado de soledad con el que viven cada vez más personas que no quieren unirse a nadie. Para ello, hay que aclarar en primer lugar que la soledad no tiene por qué ser necesariamente una situación negativa. La soledad es positiva o negativa dependiendo de cómo se viva, y en el caso de los solteros, la tipología es amplia.
Lo que realmente está en juego es cómo se vive la soledad. Porque conviene recordar que también hay soledad de la mala en compañía y que muchas personas casadas se sienten dramáticamente solas. Por esta razón, se haya elegido o no vivir en estado "impar", "single" o "soltero" lo importante es el cultivo de actitudes para vivir la soledad como una oportunidad de desarrollo personal.
Las personas que viven solas tienen la ventaja de experimentar menos controles sobre su conducta, pero también tienen menos oportunidades de contrastarla para que evolucione favorablemente. Por eso necesitan tener bien despiertas sus actitudes vitales, para que la soledad en la que viven no se convierta en foco de sinsabores.
EL AMOR CONVENCIONAL VERSUS EL AMOR ESPIRITUAL ...!!!??? 
Todos hemos deseado una perfecta y sublime relación con un miembro del sexo opuesto.
Algunos de nosotros tenemos éxito en la primera vez, otros lo tienen después de muchos intentos fallidos, otros
continúan en la búsqueda. No hay necesidad de preocuparse por esto, ya que "todos tenemos nuestra mitad", como lo
dice un antiguo proverbio. Más pronto o más tarde, usted y su amado se encontrarán para disfrutar de los aspectos
más sublimes del amor, dependiendo de cuan rápido se vuelva Ud. conciente de la REALIDAD.
Es esencial comprender los errores típicos que pueden aparecer en una pareja "convencional".
Volviéndonos concientes podemos construir una unión de amor perfecta, basada en los más altos ideales.
Ofrecemos aquí un análisis comparativo de los dos tipos de relación: la convencional y la espiritual.
PAREJA CONVENCIONAL
Proceso cerrado.
Las motivaciones de la pareja no están claras. La mayor parte de las veces, la pareja se modela de acuerdo a pautas
comunes, establecidas por los demás, más que por valores propios. Se da preferencia a la seguridad y la estabilidad,
evitándose la transformación. A esto se debe que la evolución individual sea tan lenta. Ambos tratan con esfuerzo de ser
de acuerdo con la imagen del otro; los amantes no actúan libremente. No actúan del modo que sienten honestamente.
Duda.
El proceso cerrado crea menos auto-confianza y menos confianza mutua. Nos volvemos apegados y nos sentimos
dependientes, y necesitamos al otro para valorizarnos.
Competencia.
"No ocupes mi lugar". Aparece la lucha por el poder. ¿Quién da las órdenes? ¿Quién es la autoridad? Hay un conflicto
de roles. Los intereses propios predominan. El "ego" tiene el poder.
Dependencia.
Hay roles fijos. Se desea imponer nuestros propios puntos de vista sobre el otro. Nos sentimos separados, solos e
insatisfechos. Existe el temor al abandono.
Condiciones.
La dependencia crea intercambios condicionales. La relación se maneja a través de reglas, contratos, y compulsión. La
base de la unión es el concepto de negocio: si se ofrece algo, se obtiene algo a cambio. Las actitudes son premeditadas.
Puede darse la manipulación.
Aburrimiento.
Los amantes crean reglas porque ya no disfrutan pasar el tiempo juntos. Entran en una rutina que destruye la
creatividad y la inventiva. Cada uno comienza a creer que el otro es la fuente de la infelicidad, y esta es la razón por la
cada cual debe defenderse a sí mismo.
Inseguridad.
Se tiene la sensación de que algo está faltando, aunque no se sepa exactamente qué es. Existen sentimientos de
temor, inestabilidad y culpabilidad. Se evita al otro o se le reprocha por ciertas conductas que nos molestan. Puede
sentirse el deseo de comenzar una familia, en la esperanza de que esto sea la solución del problema, y permita lograr
una mayor estabilidad.
La sensación de fracaso como pareja.
Hay una sensación de impotencia acerca de la marcha de los acontecimientos. Cada amante comienza a desvalorizar al
otro. Aparecen resentimientos que pueden provocar un desbalance aún mayor. Hay un sentimiento de desesperación, y
de que no hay nada que se pueda hacer. No se ve una manera de volver a dar armonía a la pareja.
Separación.
La única solución es la separación y el divorcio. Experimentamos desesperación y soledad. Esta podría ser la oportunidad
para la transformación, para el posible descubrimiento de la autonomía y la libertad.
PAREJA ESPIRITUAL
Proceso abierto
La relación se establece claramente para un objetivo espiritual, y los objetivos comunes constituyen el fundamento de la
relación. Existe el reconocimiento mutuo de la libertad de cada uno. Los amantes expresan abierta y libremente quiénes
son, sus deseos y sus metas. Se acepta la transformación, y no existen los celos. Esta es la razón por la cual la evolución
espiritual es muy rápida.
Confianza
Un proceso abierto permite a cada miembro de la pareja ser conciente de su propia independencia. No se trata de
cambiar al otro. Más, se le acepta tal como es, y se le ayuda con nuestra propia presencia.
Comprensión
Cada uno tiene el mismo "rango", las mismas responsabilidades. Cada uno respeta el "espacio" del otro, y su deseo de
estar juntos o solos. Se da una flexibilidad en los roles: se está allí para ayudar en el avance del otro.
Autonomía
Cada uno es auto-suficiente, y no es dependiente del otro. El amor confiere seguridad. Cada uno está abierto al deseo
del otro de superación espiritual. De aquí surge una fuerte comprensión acerca de las "herramientas" empleadas en el
desarrollo espiritual: la necesidad de práctica espiritual, la concesión de tiempo libre, viajes, y otros requerimientos. Esto
conduce a la espontaneidad y a la armonía.
Libertad
La autonomía conduce a la tolerancia, el desapego, y la entrega. No existe más la dominación y la posesividad. Ambos
exploran juntos, espontáneamente, la feliz aventura de la evolución espiritual como pareja. Existe felicidad, confianza
mutua, y armonía.
Creatividad
Existe un estado constante de juego y buen humor entre ambos. Se hacen evidentes la espontaneidad, la inspiración y el
disfrute. Los roles y las responsabilidades cambian espontáneamente. Se inventan nuevos caminos para el amor. Se
sienten realmente bien y felices juntos.
Seguridad
El amor profundo lleva a un sentimiento de estabilidad. Puede aparecer el deseo de formar una familia, no porque
ambos sientan temor de la pérdida del otro, sino a fin de cumplir un propósito más alto. La unión espiritual de ambos
amantes induce un sentimiento superior de seguridad.
Amor perfecto
Existen sentimientos de abnegación y de adoración. La devoción mutua despierta la esencia divina en ambos amantes, y el
auto-sacrificio mutuo genera un estado de gran delicadeza. El amor se vuelve cósmico, sentimos que Dios es El que nos
ama, a través de nuestro amante.
Unidad
La relación es así la oportunidad de alcanzar un matrimonio o unión espiritual. La pareja descubre el amor primario - el
amor entre dos arquetipos, el macho y la hembra. Este amor conduce a la pareja hacia la UNIDAD, gracia y bendición
divinas. Ellos cumplen el ideal de toda relación: el descubrimiento de la UNIDAD, o en otras palabras, de la SUPREMA
REALIDAD.
NAVIDAD
TIEMPO DE CONFUSION PARA MUCHOS CRISTIANOS
Por: Urphys
Al aproximarse el 25 de diciembre revive todos los años en algunos círculos cristianos el clásico dilema sobre si se debe o no celebrar la Navidad. En una publicación cristiana reciente apareció un artículo en primera plana donde se define la Navidad como una celebración pagana y una excusa para hacer fiestas, dar y recibir regalos, o dar rienda suelta al desenfreno y las pasiones desordenadas. El autor del artículo propone luego que el creyente no debería celebrar la Navidad. Artículos como este son representativos de la posición que ciertos sectores cristianos y algunos grupos sectarios tales como los Unicitarios (Sólo Jesús) y los Testigos de Jehová sostienen en cuanto a la fecha.
Los argumentos más utilizados para justificar que la Navidad no se debe celebrar son los siguientes:
1) No se sabe realmente la fecha en que nació Cristo.
2) La fecha es usada para hacer fiestas donde Cristo ni siquiera es recordado, y en muchos casos reina la inmoralidad y el descontrol.
3) El 25 de diciembre era la fecha en que los romanos celebraban “Saturnalia” (celebración al dios Sol) junto con las festividades de Mitra, deidad que los romanos importaron de la tradición persa, por lo tanto es una celebración pagana.
Ante estas afirmaciones corresponde que analizemos con claridad lo que ellas significan. El cristiano debe de “examinarlo todo y retener lo bueno” (1 Tes. 5:21). Además, las leyes de la lógica1 nos deben indicar dónde hay errores de razonamiento. Examinemos los argumentos para ver si son válidos.
¿NACIO CRISTO UN 25 DE DICIEMBRE?
¿Nació Jesucristo un 25 de diciembre? Lo más probable es que no, ya que durante el tiempo en el que Jesús nació, Lucas señala la presencia de pastores guardando los rebaños al descubierto (Lc.2:8). Esto es indicio de que el nacimiento del Señor ocurrió probablemente en tiempo de clima templado. En el mes de diciembre es invierno en Palestina y la inclemencia del tiempo obliga a los pastores y sus rebaños a buscar abrigo. Un autor antitrinitario que escribió un librillo llamado “Navidad” (2), dedica un tercio del libro para demostrar que Cristo no nació en diciembre, algo en que todo cristiano conocedor del tema está de acuerdo. Nuestro punto de contención no es la fecha del nacimiento de Jesús, sino que tal argumento no puede ser utilizado como razón válida para decir que la Navidad no se debe celebrar.
¿Será razón suficiente para no celebrar la Navidad el hecho de que no se conoce el día exacto del nacimiento de Cristo? ¡Claro que no! Los cristianos no celebramos el día por el día, sino por el hecho de que Cristo nació y vino a la tierra para traer Salvación a una humanidad perdida. Ante la magnitud de este hecho la fecha exacta pasa a ser insignificante. Nosotros tenemos la impresión de que si en realidad se supiera con exactitud o aún con aproximación la fecha del nacimiento de Jesús, los que sostienen que la Navidad no se debe celebrar porque Jesús no nació un 25 de diciembre se opondrían a la celebración de todas maneras. Para ellos el punto no es la fecha, sino el no celebrarla.
LA INMORALIDAD Y LOS EXCESOS, ¿ANULAN LA VALIDEZ DE LA NAVIDAD?
Los que se oponen a que los cristianos celebremos la Navidad hacen mucho hincapié en que la fecha se ha comercializado, en la hipocresía de la gente durante la época, en los regalos, en fin, en la frivolidad de la gente. También se menciona el consumo de licor, los bailes, y la inmoralidad aparejada con esas cosas. Al expresarse de esta manera, insinúan dos cosas, 1) que el cristiano que festeja tal fecha se hace partícipe de dicho exceso e inmoralidad. 2) que la conducta impropia de algunos durante la celebración anula la validez de la Navidad.
Tres cosas podemos decir sobre esta clase de razonamiento. Primero, se está cometiendo la “falacia de composición” (3); ésta consiste en “suponer que lo que es verdad acerca de un miembro o ciertos miembros de un grupo, debe ser verdad acerca de todo el grupo”.(4) En otras palabras, suponen que porque personas que celebran la Navidad como cualquier otra festividad secular en donde prevalecen los bailes y el consumo de licor, todos los demás la celebran de la misma manera. De hecho existen millones de cristianos que celebran la Navidad reverentemente, y deploran el abuso y la comercialización de la fecha.
Segundo, concluir que la conducta inapropiada de algunos durante la celebración anula la validez de la Navidad es cometer la falacia conocida como “culpabilidad por asociación. Simplemente porque cosas negativas ocurren en un día en particular no significa que el día en sí sea malo. La Navidad no tiene connotaciones pecaminosas, es la gente la que se conduce pecaminosamente. Sin embargo esto no invalida la legitimidad de la celebración.
Tercero, este tipo de razonamiento erróneo nos llevaría a la absurdidad de no festejar nuestros cumpleaños porque algunos se emborrachan en esas fiestas. Tampoco usaríamos la Biblia debido a que las sectas la usan inapropiadamente para sus propios fines.
¿ES PAGANA LA FIESTA DE NAVIDAD?
Es cierto que el 25 de diciembre los romanos rendían culto a falsos dioses. Es cierto también que la Iglesia estableció el 25 de diciembre para celebrar el nacimiento de Jesús. La estrategia detrás de la elección de esta fecha no fue el combinar lo pagano con lo cristiano, sino enfatizar la victoria que el nacimiento del Señor significó sobre las tradiciones paganas. La Iglesia, al contrario de lo que muchos enseñan, no estaba promoviendo un festival pagano, sino que en un esfuerzo evangelístico sin precedentes, estableció y afirmó una celebración rival con el paganismo.
Podemos decir que lo hizo con éxito ya que hoy, 1500 años más tarde, nadie recuerda a los dioses romanos (con excepción de aquellos que se oponen a la celebración de la Navidad). El 25 de diciembre está sólidamente identificado en todo el mundo con el nacimiento de Jesús. En realidad el calendario romano estaba plagado de celebraciones paganas; cualquier otra fecha que la Iglesia hubiera escogido, probablemente hubiera coincidido con algún festival pagano. El apologista G. H. Montgomery comenta lo siguiente sobre el tema:
“Los líderes de la Iglesia veían en el nacimiento de Cristo el triunfo de la luz sobre las tinieblas, de la primavera sobre el invierno y de la vida sobre la muerte. !Qué mejor fecha pudo haber sido seleccionada para conmemorar el nacimiento del Hombre cuya vida, enseñanzas, y muerte vicaria, cambiaron el rumbo de la historia, además de causar que la luz resurja de las tinieblas para ofrecer luz a aquellos que viven en el valle de la muerte! Sería bueno tener en cuenta estas cosas cuando observemos la Navidad.”2 Como vemos, el intento de manchar la Navidad con matices paganos carece de base sólida y buen razonamiento.
RAZONES PARA CELEBRAR
En realidad, las razones para celebrar la Navidad abundan. Curiosamente, los que escriben en contra de celebrar la Navidad siempre omiten pasajes como Lucas 2:8-14, donde un ángel del Señor se presenta frente a los pastores y les anuncia que trae nuevas de gran gozo para todo el pueblo. Estas nuevas eran que había nacido en la ciudad de David, un Salvador, que era Cristo el Señor. El mismo pasaje describe una multitud de ángeles que apareció alabando a Dios en clara actitud de celebración.
Si alguien le critica por celebrar la Navidad, señálele con amor que la Biblia dice que nadie debe juzgarnos por días de fiesta (Col. 2:16; Rom. 14:5). Como hemos visto, no hay un solo argumento sólido que impida al cristiano rendir homenaje en espíritu y en verdad, ni de celebrar el hecho de que en el plan eterno de salvación, Dios mismo hizo su entrada personal y física en la arena de la historia (Jn. 1:14; 1 Tim. 3:16) para “justificarnos gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Rom. 3:24).
No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. (Gén. 2: 18).
Después de la creación de Adán, toda criatura viviente fue traída ante su presencia para recibir un nombre; vio que a cada uno se le había dado una compañera, pero entre todos ellos no había "ayuda idónea para él". Entre todas las criaturas que Dios había creado en la tierra, no había ninguna igual al hombre. "Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" (Gén. 2: 18). El hombre no fue creado para que viviese en la soledad; había de tener una naturaleza sociable. Sin compañía, las bellas escenas y las encantadoras ocupaciones del Edén no hubiesen podido proporcionarle perfecta felicidad. Aun la comunión con los ángeles no hubiese podido satisfacer su deseo de simpatía y compañía. No existía nadie de la misma naturaleza y forma a quien amar y de quien ser amado.
Dios mismo dio a Adán una compañera. Le proveyó de una "ayuda idónea para él", alguien que realmente le correspondía, una persona digna y apropiada para ser su compañera y que podría ser una sola cosa con él en amor y simpatía. Eva fue creada de una costilla tomada del costado de Adán; este hecho significa que ella no debía dominarle como cabeza, ni tampoco deba ser humillada y hollada bajo sus plantas como un ser inferior, sino que más bien debía estar a su lado como su igual, para ser amada y protegida por él. Siendo parte del hombre, hueso de sus huesos carne de su carne, era ella su segundo y yo; quedaba en evidencia la unión intima y afectuosa que debía existir en esta relación. "Porque ninguno aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y regala". "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y allegarse ha a su mujer, y serán una sola carne" (Efe. 5: 29; Gén. 2: 24).
Dios celebró la primera boda. De manera que la institución del matrimonio tiene como su autor al Creador del Universo. "Honroso es en todos el matrimonio" (Heb. 13: 4). Fue una de las primeras dádivas de Dios al hombre, y es una de las dos instituciones que, después de la caída, llevó Adán consigo al salir del paraíso. Cuando se reconocen y obedecen los principios divinos en esta materia, el matrimonio es una bendición: salvaguarda la felicidad y la pureza de la raza, satisface las necesidades sociales del hombre y eleva su naturaleza física, intelectual y moral
Carta de despedida de Soraya:
El camino no ha sido siempre fácil, sin embargo la esperanza, los sueños e ilusiones no han dejado nunca de estar presentes. Sueños de los cuales ustedes han sido cómplices incondicionales, algunas veces caminando a mi lado, cantando conmigo, o llevando mi mensaje de esperanza a esos lugares a los que físicamente no he podido llegar. Por eso, mil gracias. "Durante este tiempo juntos, las páginas de mi diario interno se han mantenido siempre activas. Algunas se han llenado con historias que muchos de ustedes han querido compartir conmigo por medio de e-mails o cartas, otras por experiencias vividas juntos y algunas más por pensamientos personales nacidos de su generosidad. De estas últimas páginas, he tenido el privilegio de compartir algunas en diferentes formas, mi página web, mis entrevistas, mis canciones, o en mis conciertos en donde sus aplausos alimentaban mi corazón. Últimamente estas páginas han dejado de ser internas y se han convertido en páginas compartidas, sólidas y llenas de sinceridad, creando un libro que espero sea la respuesta a muchas preguntas que no han sido aún elaboradas o contestadas. El permitirme escribir mi historia me hizo confirmar que si bien las recompensas materiales son necesarias para el diario vivir, las recompensas espirituales son las que realmente me han permitido vivir ésta vida. Toda esa energía positiva, todo ese amor que un día logré compartir con ustedes lo he recibido siempre de vuelta multiplicado en un millón. Gracias por abrir sus corazones a mi música, sin sus oídos mis canciones serían sólo un sueño. Mi arte ha sido siempre por ustedes y para ustedes. Espero que les permita sentir, pensar, apreciar, cuestionar, añorar y sobre todo, amar. Mi jornada hoy día no es fácil, pero quiero que sepan que su apoyo incondicional ha estado siempre en mi corazón. No tengo duda que cada experiencia vivida, por simple o complicada que sea, ha contribuido a la sólida base de mi existencia y ha hecho que cada momento de mi vida sea especialmente importante. Como dije antes, he cumplido mi sueño y el día de hoy no puedo pedir más. Mi misión empezó como un sueño y se convirtió en una realidad por ustedes. Hoy ha dejado de tener sólo mi voz y crece día a día por medio de las suyas. No importa si tuvimos la oportunidad de sonreír cara a cara o no, cada uno de ustedes ha sido y serán siempre una bendición para mí. Mi historia física puede llegar a su fin, pero estoy segura que la que existe en el corazón de ustedes seguirá presente por la eternidad. Confío en que mi existencia dejará huella en la vida de ustedes beneficiando en un futuro a muchas mujeres y que la luz de mi vida iluminará la de muchas familias más. "No hay dolor en vano porque la esencia de la vida consiste en trascender en los demás y en regalar el valor de mi experiencia y de mi lucha para hacer de sus días un mejor existir. Aun no alcanzamos la meta, pero se que día a día estamos mas cerca de ella. Hoy no pierdo esta batalla porque sé que lo que he luchado no es en vano, si no que ayudará a vencer una batalla mayor, la de la detección temprana y prevención de este terrible mal. Ahora les toca a ustedes seguir con nuestra misión. Deseo de corazón contagiarles mi amor a la vida y que seas tú un canal que lleve a mucha gente este mensaje que puede salvarles la vida. Te pido comprendas la oportunidad que tienes ahora de prevenir un enemigo que puede acabar con tu vida. ¡No se dejen vencer! Hay mucho camino que recorrer y esta lucha vale la pena. "...Cuando sólo escuchas el latido de tu corazón. Encontrarás entre su ritmo y el silencio la razón..."
Con amor
Soraya
Miami, 8 de Mayo del 2006
NOTA: Aun cuando la fecha fuera de hace tres años atras es ahora cuando llego a mi.. en verdad solo puedo decir que la muerte es un proceso por el cual todos pasaremos algun dia...!!!
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HOLA Y SALUDOS A TODOS MIS AMIGOS DE LA BLOG OBOLOG,ESPERO DEJAR MUCHOS ARTICULOS Y SEGUIR COMPARTIENDO INFORMACION INTERESANTE VERDAD???
BESOS.
LILY.
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